Una correcta gestión de los gastos deducibles puede suponer un importante ahorro fiscal para los autónomos. No se trata solo de reducir impuestos, sino de hacerlo de forma legal y documentada para evitar problemas en caso de inspección.
Gastos de oficina y suministros
Los autónomos que trabajan en un local u oficina alquilada pueden deducir el alquiler, así como suministros como luz, agua, internet y teléfono. Si el trabajo se realiza desde casa, es posible deducir un porcentaje de estos gastos proporcional a la superficie destinada a la actividad.
Transporte y desplazamientos
El combustible, los peajes y el mantenimiento del vehículo son deducibles siempre que el uso esté vinculado a la actividad profesional. Para justificarlo es recomendable llevar un registro de desplazamientos y conservar facturas.
Formación y material
La formación relacionada con la actividad profesional (cursos, másteres, seminarios) y el material de trabajo son gastos deducibles. Esto permite mejorar la preparación del autónomo y, al mismo tiempo, optimizar la carga fiscal.
Seguros y protección social
Los seguros de responsabilidad civil, de salud y de baja laboral son deducibles. También lo son las aportaciones a planes de pensiones hasta los límites establecidos por la ley.
Publicidad y marketing
Las campañas de publicidad, diseño de página web, tarjetas de visita y cualquier acción destinada a captar clientes pueden deducirse como gasto profesional.
Requisitos para deducir
Para que el gasto sea deducible debe:
- Estar vinculado directamente a la actividad.
- Estar correctamente justificado con factura.
- Estar registrado en la contabilidad o en los libros de ingresos y gastos.
39€ al mes | Tarifa plana autónomos
Aprovechar las deducciones de forma correcta reduce la carga fiscal y mejora la rentabilidad del negocio. Contar con un asesor fiscal en Valencia es clave para identificar todos los gastos que pueden incluirse y evitar errores que deriven en sanciones.